Este sábado, familias, pediatras, psicólogos y docentes se manifestarán en más de 12 ciudades españolas para reclamar la retirada de smartphones y tablets del entorno escolar. El movimiento, impulsado por el manifiesto Offtam, pide limitar el uso de dispositivos por parte de los menores en el aula y fomentar una desescalada digital que frene los efectos negativos en su desarrollo.
Los convocantes, entre ellos la Asociación Española de Pediatría, alertan de un problema creciente: la sobreexposición digital está afectando a la salud mental, la atención, el sueño y las habilidades sociales de niños y adolescentes. Como explica el psicólogo Francisco Villar, «sin infancia protegida, las siguientes etapas de la vida son menos satisfactorias».
Uno de los puntos clave es que la tecnología ha entrado en las aulas sin un análisis coste-beneficio claro, y muchos expertos coinciden en que ha llegado el momento de actuar. “Las pantallas no son neutrales. La tecnología no es mala, pero sin acompañamiento ni límites, sí puede ser perjudicial”, afirma Catherine L’Ecuyer, una de las voces firmantes del manifiesto.
Desde fundaciónSOL apoyamos esta llamada a la acción. Consideramos fundamental revisar el uso de la tecnología en contextos educativos y avanzar hacia entornos escolares donde la atención plena, la salud mental y el aprendizaje real estén por encima del entretenimiento digital.
Este sábado, más familias dirán en voz alta lo que muchas ya sienten: proteger la infancia en el entorno digital es responsabilidad de todos.





